ARQUITECTURA | MORFOLOGÍA CÁTEDRA MISURACA | AÑO 2014

IVAN SEPÚLVEDA

Alumno de la Cátedra Misuraca del año 2012

"Conocí a Misuraca gracias a mi primo que la cursó hace unos años y me la recomendó. Estoy muy conforme con lo que aprendí y con los resultados. Mis compañeros eran super copados también, al igual que los docentes. Nos juntamos a estudiar todas las semanas y después saliamos de joda loca porque no nos daba más la cabeza de tanto estudio seguido. Aprendimos conceptos importantísimos e infaltables para el saber de cualquier arquitecto de hoy en día"

ENTREVISTA A IVÁN

¿Te sirvió la experiencia de las visitas? Considero que hay una dimensión comunicacional propia del diseño compartida con la comunicación o con la teoría de la comunicación en general, coincidente en algún punto. Podríamos ver un solapamiento, en el sentido que Umberto Eco proponía en los 70: yo no digo que el arte sea comunicación, digo que lo puedo ver como si lo fuera. Esta es una gran diferencia. Una pintura o un óleo renacentista no pertenecen a las “acciones de comunicación”, es decir, no son un objeto comunicacional pero yo puedo mirarlos como si lo fueran.

¿Recomendarías las visitas a los ingresantes 2015? Por un lado, considero interesante —y vuelvo a Richard Buchanan— la noción de diseño como dispositivo retórico. Es decir, la idea de que el diseño es un “arte del pensamiento y de la acción”, un Ars pública y social. Lo que Buchanan sugiere es que el diseñador no está involucrado tanto en la confección de objetos sino en la “construcción de argumentos” y esta es una diferencia importante.

¿Qué enfoque sentís que da la visita a la materia? Los efectos de este enfoque son conocidos por todos —todavía siguen permanentes—, podemos encontrarlos en los conjuntos habitacionales perversos y en la tecnificación en el peor sentido de la vida cotidiana. Una vida maquinizada con pérdida de valores y calidad. Frente a esa tecnología planificada, estratiforme, devota de un patrón científico —y por lo tanto inevitable—, no hay una negación: es decir, la tecnología no tiene que ver con lo opcional ni con lo probable sino con lo obligatorio. Una pintura o un óleo renacentista no pertenecen a las “acciones de comunicación”.

¿La visita, ¿Te sirvió para la cursada? En realidad, da cuenta del debate entre las ideas. Ciertas lecturas ortodoxas del diseño lo proponían como la solución final, con todas las resonancias que tiene esta frase; en realidad la polución y la híper presencia del diseño podría ser mirada como un gran error o una gran decadencia. La sociedad contemporánea no acordó sobre cómo hay que vivir, así la cantidad de objetos y de oferta de situaciones refleja esa situación confusa.