
1910
En 1910, ante una ordenanza porteña que prohibía el amasado a mano del pan, Torcuato Di Tella (padre) y los hermanos Alfredo y Guido Allegrucci, tres inmigrantes italianos, se asociaron para alquilar un local en la calle La Rioja y fabricar una máquina amasadora que se patentó bajo la marca SIAM (Sociedad Italiana de Amasadoras Mecánicas, luego Sociedad Industrial Americana de Maquinarias). Aquel primer producto fue un suceso. La empresa creció vertiginosamente gracias al entusiasmo de Di Tella. Los hermanos Allegrucci, en diferentes momentos, abandonaron el emprendimiento.